
Después de la nefasta organización de la Rasporttage en Gippingen donde acabé en segunda posición en la general, tras ganar la prueba en línea, debido a que por una falta de señalización en el circuito de contrarreloj no tomé un desvio a 1,5 km de meta que me hizo perder tiempo y acabar la crono en tercera posición, este pasado fin de semana, en la copa del mundo de Ciclismo Adaptado que se ha celebrado en Segovia, brilló la gran organización y la implicación de todos los voluntarios que señalizaban el circuito, y que seguian con coche a los corredores.
El viernes 11 corrimos la ruta, tres vueltas a un circuito de trece kilómetros en la localidad Segoviana de Palazuelos de Eresma. Corrimos bajo la lluvia, pero no importó, ya desde los primeros metros del recorrido fuí delante, tansolo en alguno de los tramos pasaron delante mio, porque en cuanto el terreno picaba hacia arriba y cogia el ritmo, recuperaba mi posición. En la última vuelta tansolo quedaba la Estadounidense Barbara Bucham a la que ya aventajé en casi un minuto al final del repecho de unos dos kilómetros, y ya en meta la ventaja se amplió a algo más de seis minutos, logrando así mi primera medalla de oro en una Copa del Mundo. La estadounidense Barbara se tomó la revancha en la siguiente jornada, el domingo 13, en la contrarreloj, prueba en que es especialista y actual Campeona del Mundo. La prueba de contrarreloj se celebró en la localidad segoviana de Valverde del Majano, donde dabamos una vuelta a un circuito de trece kílómetros, prácticamente plano pero donde el viento hizo acto de presencia en las largas rectas que tuvimos que recorrer. Paré el crono en un tiempo de 21’52″, cuarenta y dos segundos por detrás de la Estadounidense Barbara Bucham(21’10″), y con más de dos minutos de ventaja con respecto a la tercera clasificada, la alemana Yvonne Marzinke (24’03″).
