En los mundiales no todo es competición, afortunadamente, hay momentos de calma relativa en los dias previos a la competición, uno de ellos fué el miercoles por la tarde, que se celebró la ceremonia de inauguración en que el pueblo de Bogogno se volcó a la calle para vernos pasar, y donde los deportistas de los diferentes paises nos reencontramos un año después.

Y cuando ya ha acabado la competición, intentamos aprovechar al máximo las horas previas a volar a casa. Parte de la selección, los que volviamos via Barcelona fuimos a Milán y dimos una vuelta por el centro. Yo no podia quitarme la sonrisa de la cara después de haber conseguido mi primera medalla en unos campeonatos del mundo.


Esta es una foto típica de Milán, que está abarrotada de motos y tranvías.