Esta semana se están disputando los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Dinamarca, en Copenhague. Tan solo un par de semanas antes, entre el 8 y el 11 de septiembre se celebraron los Campeonatos del Mundo de Ciclismo Adaptado, también en Dinamarca, y a tan solo 20 km de Copenhague, en la localidad de Roskilde.
Acudí como componente de la selección española de ciclismo adaptado, en la categoría WC2 (categoría femenina para ciclistas que pedaleamos con una pierna, o parálisis cerebral en grado severo, con una capacidad similar para montar en bicicleta).
La primera prueba en la que competí fue la contrarreloj individual, donde dábamos una vuelta al circuito de 15,2 km. La crono estuvo muy igualada durante todo el recorrido para las tres corredoras que salíamos en los últimos lugares y que éramos las que teníamos más opciones. Marqué un tiempo de 26:57,62” consiguiendo la medalla de plata, a tan solo 16,79” de la ganadora Alison Jones, y en tercera posición la Checa Tereza Diepoldova (27:14,58”). Con el resto de las participantes el margen fue más amplio.
La prueba en línea se disputó el último día de competición, donde competimos juntas las corredoras de las categorías WC1, WC2 y WC3, aunque las clasificaciones son independientes, excepto el próximo año en Londres que será una clasificación conjunta.
En la línea se hizo evidente la diferencia de nivel entre las diferentes corredoras, donde antes de llegar a la mitad de la primera vuelta al circuito al que dimos un total de tres vueltas, el grupo ya se había dividido. En uno de los giros del circuito se hizo la escapada, en la que fuimos una corredora alemana WC3 (de menor discapacidad), la estadounidense Jones y yo. La corredora checa no pudo entrar en el corte. Las corredoras de cabeza nos entendimos y estuvimos dando relevos sucesivos hasta que en el paso por meta antes de la última vuelta Alison empezó a atacar, dando palos seguida de la alemana (no tenía intención de llegar al sprint), yo respondía al palo y nos volvíamos a agrupar. Desafortunadamente para mí, a pocos kilómetros de meta y en uno de esos ataques de la americana, me enrampé y no pude seguirlas, perdiendo mis opciones de ganar, pero con sufiente tiempo sobre la tercera corredora para poder llegar a meta conservando la segunda posición y, aunque esos kilómetros se me hicieron eternos conseguía ganar la segunda medalla de plata.
Como selección conseguimos nueve medallas: un oro de Jara en la ruta, cinco platas (Aitor en la ruta, el tándem Venge-Llauradó en la crono, Juan Emilio también en la crono y las dos mías, en crono y ruta), y tres bronces en crono (Juanjo, Maurice y Aitor).